BiodiversiCuentos: historias que despiertan el amor por la naturaleza

BiodiversiCuentos: historias que enseñan pertenencia

Se cuida y defiende lo que se conoce, lo que se ve y se siente. Los niños no pueden amar una vizcacha, un bosque de queñua o un lago altiplánico si nadie les contó su historia. Los cuentos que narran de la naturaleza no enseñan biología, enseñan pertenencia.

By Diana Balderrama

Published julio 16, 2026

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Cuando un cuento lleva de la mano a un niño hasta una quebrada, hasta el vuelo de un ave o el paso sigiloso de un animal que sólo existe ahí, en ese territorio, algo se enciende que ninguna clase magistral logra: el niño empieza a sentir que ese lugar también es suyo. Y lo que es nuestro, lo cuidamos.

Por eso nació Ixkara, la vizcacha aventurera, la primer seria de la colección BioDiversiCuentos: no para explicar simplemente la biodiversidad, sino para que los niños y niñas la habiten con la imaginación antes de habitarla con los pies. Narración, ilustración y ciencia se dan la mano para despertar curiosidad, no para imponer datos.

Porque un ecosistema que se ha recorrido en un cuento, ya no es ajeno.
Un animal que ha tenido nombre y voz en una historia, ya no es invisible.
Una cultura que se ha narrado, ya no se olvida.

Cada página es una pequeña expedición. Ixkara salta entre roquedales, esquiva al zorro andino, aprende de las aves que cruzan el cielo del altiplano y descubre, aventura tras aventura, que su territorio está lleno de vecinos con quienes convivir: unos con plumas, otros con raíces, otros con historias propias de generaciones que llegaron antes que ella. El niño que lee —o que escucha leer— no solo sigue el argumento: recorre, sin saberlo, un mapa vivo de la biodiversidad boliviana.

Y algo distinto ocurre cuando ese recorrido se hace con imaginación en lugar de con advertencias. No hace falta decirle a un niño “cuida el planeta” para que empiece a hacerlo. Basta con que haya querido a un personaje que vive en ese planeta. El cuidado no nace de la obligación: nace del cariño. Y el cariño necesita, primero, un rostro, un nombre, una historia que recordar.

Por eso, cuando termines de leer un cuento de esta colección con un niño o una niña, no hace falta que le expliques la moraleja. No hace falta resumirle “por qué es importante cuidar la naturaleza”. Cierra el libro. Déjalo en silencio un momento. Pregúntale, si acaso, qué le gustaría ver si algún día visita ese lugar. El cuento ya sembró lo esencial: curiosidad, empatía, sentido de pertenencia. El resto crece solo, con el tiempo, como crecen los bosques, como crecen las ilusiones.

Así se construye, cuento a cuento, una generación que no protege la naturaleza por obligación, sino por afecto. Que no repite datos sobre biodiversidad, sino que se reconoce parte de ella. Que sabe que Bolivia no es solo un territorio en un mapa, sino un lugar habitado por vizcachas, cóndores, titis, bosques y personas, todos con su propia historia por contar. Esa es la apuesta de BioDiversiCuentos: sembrar en la niñez de Bolivia el vínculo que después se convertirá en cuidado. Narrar antes de enseñar. Emocionar antes de informar. Porque lo que no se conoce, no se ama. Y lo que no se ama, no se conserva.

Ixkara te espera. La aventura recién empieza.

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Los bofedales: ecosistemas de vida e inspiración artística

Los bofedales: ecosistemas de vida e inspiración artística

En BioDiversiCuentos la biodiversidad merece ser observada y reconocida. Al recrear los bofedales en Ixkara, procuramos que los animales no son simples detalles del paisaje, sino protagonistas de una comunidad viva. Cada especie ilustrada cumple una función ecológica y representa la extraordinaria diversidad. 

La gran escena del humedal dentro del cuento de Ixkara, con todos sus habitantes.
Bocetos en proceso
Ficha con metadata de la ilustración

By Mariana Almaraz+ Mariana Almaraz

Published julio 14, 2026

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El término bofedal es propio de los Andes de Bolivia, Perú, Chile y parte del norte de Argentina, y se refiere a un tipo de humedal altoandino formado por praderas naturales que permanecen húmedas durante gran parte del año. En regiones secas como el altiplano boliviano, estos ecosistemas son esenciales para la conservación de la biodiversidad y para el bienestar de las comunidades que dependen de ellos.

Su importancia radica:

  • Son una de las mejores praderas naturales para la alimentación de llamas, alpacas, vicuñas y otros herbívoros, gracias a la abundancia de plantas de alto valor nutritivo.
  • Funcionan como reservorios naturales de agua, almacenándola y liberándola lentamente, lo que ayuda a regular el ciclo hídrico y garantiza la disponibilidad de este recurso para la flora, la fauna y las personas.
  • Albergan una extraordinaria diversidad de plantas y animales que encuentran en estos humedales alimento, refugio y sitios para reproducirse

Por su enorme importancia ecológica y cultural los bofedales no podían falar en la historia de Ixkara la vizcacha aventurera. Durante la búsqueda de un nuevo hogar, Ixkara llega a un bofedal. En él ella descansa, recupera sus fuerzas, se maravilla con la riqueza de animales y encuentra alimento para continuar su viaje.

En las ilustraciones descubrirás algunos de los habitantes más representativos de estos ecosistemas, como la elegante vicuña (Vicugna vicugna), al flamenco andino (Phoenicoparrus andinus), ave elegante que es ya un ícono de los bofedales o la choca andina (Fulica ardesiaca). También aparecen pequeños, pero igualmente importantes, habitantes del bofedal, como la rana jamp’atu (Pleurodema marmoratum), conocidas como ranas de cuatro ojos marmoladas, por las manchas que presentan en la piel, y reptiles como la pequeña lagartija rayada nortina (Liolaemus alticolor) cuyo nombre hace honor al patrón de su piel con líneas que van a lo largo de su cuerpo.

Con estas ilustraciones buscamos representar, de manera sencilla pero fiel, la extraordinaria riqueza biológica de los bofedales, así como la belleza, tranquilidad y equilibrio que transmiten a quienes tienen la oportunidad de visitarlos. Son ecosistemas frágiles y vulnerables, cuya conservación es fundamental para proteger la vida en las montañas andinas.

Bofedales: High-Andean Wetlands that Inspire Life and art

At BioDiversiCuentos, we believe biodiversity deserves to be noticed and valued. In illustrating the bofedales for Ixkara, we wanted every animal to be more than part of the scenery. Each one is a protagonist in a vibrant living community, with its own ecological role and contribution to the extraordinary diversity of these high-Andean wetlands.

The Spanish word bofedal refers to a unique type of high-Andean wetland found in the mountains of Bolivia, Peru, Chile, and northern Argentina. Bofedales are natural grasslands that remain wet for most of the year, even in the cold and dry environments of the Andes.

In arid regions such as the Bolivian Altiplano, these remarkable ecosystems are essential for both biodiversity and the well-being of the people who depend on them.

Their importance lies in several key roles:

  • They provide excellent natural grazing lands for llamas, alpacas, vicuñas, and other herbivores, thanks to the abundance of highly nutritious plants.
  • They act like natural sponges, storing water and releasing it gradually throughout the year. This helps regulate the water cycle and ensures a steady supply of water for plants, wildlife, and local communities.
  • They support an extraordinary diversity of life, providing food, shelter, and breeding sites for many species of plants and animals.

Because of their great ecological and cultural importance, bofedales could not be left out of Ixkara the Adventurous Viscacha. While searching for a new home, Ixkara arrives at one of these beautiful wetlands. There, she rests, regains her strength, marvels at the diversity of wildlife around her, and finds the food she needs to continue her journey.

In the illustrations, you will discover some of the most iconic inhabitants of these ecosystems, including the graceful vicuña (Vicugna vicugna), the striking Andean flamingo (Phoenicoparrus andinus), one of the best-known symbols of Andean wetlands, and the Andean coot (Fulica ardesiaca).

You will also meet some of the smaller—but equally important—residents of the bofedal, such as the marbled four-eyed frog (Pleurodema marmoratum), named for the eye-like markings on its back, and the striped Andean lizard (Liolaemus alticolor), recognized by the distinctive stripes running along its body.

Through these illustrations, we hope to capture the extraordinary biodiversity of the bofedales while conveying the beauty, tranquility, and harmony that make these wetlands so special. Although they may appear resilient, bofedales are fragile ecosystems. Protecting them is essential for conserving the unique wildlife and the natural heritage of the Andean mountains.

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Capturing the charm and delicacy of the vicuña

Capturing the charm and delicacy of the vicuña

The vicuña, the character who encourages and supports Ixkara the vizcacha throughout his journey, is undoubtedly one of the most iconic animals of the Andean ecosystems. With its long legs and exceptionally fine, highly prized fleece, it stands out among the South American camelids. While illustrating this character, I sought to capture the elegance, gentleness, and grace that make the vicuña so distinctive.

Foto tomada de la web (1), ilustración de Anemocora
construyendo el caracter del personaje
bocetos iniciales
Ánimo querido Ixkara!!! le dijo la señora vicuña

By Mariana Almaraz

Published julio 13, 2026

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The vicuña (Vicugna vicugna) is a wild South American camelid that inhabits the high-altitude Andes of Bolivia, Peru, Chile, Argentina, and Ecuador. In Bolivia, it is found mainly in the departments of La Paz, Cochabamba, Oruro, Potosí, and Tarija. It is the smallest of the South American camelids and is recognized by its slender body, long legs, and beautiful beige and cinnamon-colored coat, which produces one of the finest natural fibers in the world (MMAyA, 2018).

For centuries—perhaps even millennia—the extraordinary fiber of the vicuña has been sustainably used by Andean communities. However, following the Spanish conquest, this use became intensive exploitation, bringing the species to the brink of extinction. In response, several conservation initiatives were established across its range during the last decades. Thanks to these collaborative efforts, the vicuña is no longer considered endangered, although it still requires ongoing protection and conservation to ensure the survival of its populations (Franklin et al., 2018).

This remarkable story of resilience inspired the design of the vicuña in Ixkara. Beyond accurately portraying its anatomy, we wanted to emphasize the qualities that make this species unforgettable: the softness and texture of its fleece, its delicate beige and warm cinnamon tones, and its elegant posture. Every detail of the illustration is intended to inspire curiosity, admiration, and respect for an animal whose recovery demonstrates that conservation is possible when people and nature work together in harmony.

El encanto y la delicadeza de la vicuña plasmado en su ilustración

La vicuña, personaje que ayuda y ánima a Ixkara la vizcacha, es indudablemente uno de los animales más emblemáticos de los ecosistemas andinos. Sus patas largas y su fino y codiciado pelaje la distinguen dentro de los camélidos sudamericanos. Al ilustrarla he intentado plasmar ese encanto y delicadeza

La vicuña (Vicugna vicugna) es un camélido silvestre que habita los ecosistemas altoandinos de Bolivia, Perú, Chile, Argentina y Ecuador. En Bolivia se distribuye principalmente en los departamentos de La Paz, Cochabamba, Oruro, Potosí y Tarija. Es el camélido sudamericano de menor tamaño y se distingue por su cuerpo esbelto, sus largas patas y su característico pelaje de tonos beige y canela, considerado una de las fibras naturales más finas del mundo (MMAyA, 2018). La fibra de la lana de la vicuña está entre las más finas del mundo, y esta ha sido aprovechada desde hace cientos, sino es que miles de años, pero fue a partir de la conquista española que este aprovechamiento se transformó en explotación, y casi lleva a esta especie a la extinción. Como respuesta a ello, en las últimas décadas, que se establecieron varias estrategias de conservación de esta especie a lo largo de su rango de distribución, gracias a ello la vicuña ya no está considerada en peligro de extinción, sin embargo, requiere aún esfuerzos de cuidado y conservación (Franklin et al., 2018). Esta historia de resiliencia inspiró el diseño de la vicuña en Ixkara. Más allá de representar fielmente su anatomía, buscamos destacar aquello que la hace única: la suavidad y textura de su pelaje, sus delicados tonos beige-anaranjados y su elegante porte. Cada detalle de la ilustración pretende despertar la curiosidad y el aprecio de los lectores por una especie que demuestra que la conservación es posible cuando las personas y la naturaleza trabajan en armonía. Fuente de foto: machupicchuwayn

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